-Tu: esto es enorme!!
-Sam: vamos que te enseño lo que tienes que limpiar.
Entramos hasta llegar al medio del estadio. Estaba de lo más
sucio, esto me llevaría mucho trabajo.
-Sam: tienes que limpiar todos y cada uno de los asientos, el
suelo, después los camerinos y el escenario. - le miré con cara de “estas de
broma no?”.- ya lo sé es mucho pero seguro que lo haces muy bien. Y no hemos
encontrado a nadie más para que te ayude así que tendrás que apañártelas tu
sola.- asentí- ven que te enseño donde está todo lo de la limpieza.
Yo aun seguía en estado de shock. Me llevó a un pequeño cuarto
donde había todo lo de la limpieza. Me enseñó un baño donde cambiarme. Me dio
una bolsa con el mono de trabajo y las llaves del estadio.
-Sam: te aconsejo que primero limpies los camerinos y el
escenario por si no acabas a tiempo y vienen los que van a actuar.- asentí- y
después ya como quieras ve limpiando todo lo otro. Yo iré visitándote para
supervisar tu trabajo. No me falles.- me besó en la cabeza y se fue.
Me fui a cambiar de ropa. Cogí mi Ipot, cogí todos los
cacharros de limpiar y empecé.
Los primeros días fueron bastante duros ya que tenía que
acostumbrarme a todo.
Habían pasado ya 7 días. Tenía tres para limpiar toda la parte
de asientos de arriba, miércoles, jueves y viernes. El sábado ya venían. Yo
seguía sin saber quien actuaría.
Llegué al estadio como cada día a las 10am, Me puse mí mono
azul, cogí la música, el carrito de la limpieza y subí hasta la parte más alta
del estadio. Empecé a limpiar silla por silla. Ya tenía toda la parte derecha
hecha. Eran las 12 del mediodía y empecé con la parte delantera. Iba cantando
cuando de repente vi algo que pasaba muy rápido por mi izquierda. Algo que casi
me dio en el brazo. Me quité rápidamente los cascos y fui a ver que era.
-Tu: una pelota de béisbol?
La cogí confundida. Al levantarme algo me golpeó en la cabeza.
Eso había dolido bastante. Me giré y vi otra pelota. Fui al borde de las
fileras de sillas y vi gente abajo.
-Tu: SE PUEDE SABER QUE COÑO HACIES??
Escuché que decían algo pero estaban demasiado lejos. Vi que
se movían y se iban. “quien era?”. Seguí limpiando. Tenía la espalda ya
dolorida de tener que agacharme para limpiar esos malditos asientos. Noté como
si alguien me observara. Miré a mi derecha y vi a 6 chicos mirándome y uno
observaba detenidamente mi trasero.
-Tu: puedes dejar de mirarme el culo?- dije molesta
Me puse otra vez derecha, quejándome de dolor de espalda. Me
giré y les miré. No me lo podía creer. Estaba soñando otra vez? Me froté la
cara para quitarme el sudor, aunque no pensé que llevaba las manos sucias de
polvo.
-Harry: te has manchado la cara de...
-Tu: shht!- cogí un pañuelo y me limpié.- vosotros que hacéis
aquí?
-Liam: pensábamos que no había nadie, y como actuamos dentro
de unos días, vinimos a jugar.
-Tu: sois vosotros los que actuareis aquí?
-Louis: sii! 1D actuará aquí- sonrió.-tu que estás haciendo
aquí?
-Tu: a ti que te parece? limpiar. Y antes de que preguntéis no
os voy a devolver las pelotas. Me va a salir un chichón por vuestra culpa.
-Josh: no pasa nada tenemos más.
Les miré con cara de asesina.
-Niall: vamos chicos, creo que deberíamos ayudarla no?
-Zayn: que dices!! no, no, no. vámonos.
Habían sido muy descorteses conmigo. Mis ídolos, no lo podía
creer. Se fueron todos menos Niall. Se quedó mirándome.
-Tu: puedes irte si quieres, no necesito ayuda.
Cogí otra vez el estropajo y me agaché otra vez. Puse cara de
dolor. Tenía la espalda hecha polvo.
-Niall: no, no me iré. Yo he sido el último en tirar la bola
así que creo que lo mínimo que puedo hacer para disculparme es ayudarte.
-Tu: tu has sido el que me ha dado?- dije sin mirarle.
-Niall: te he dado?- dijo preocupado- ai dios lo siento mucho.
-Tu: ya ya déjalo. Si te quedas coge un estropajo del carro y
a fregar.
-Niall: si señorita.
Me eché a reír. Nos pasamos lo que quedaba de día limpiando
eso. Con dos acabamos rápido. Y nos fuimos abajo. Solo quedaban 2 días y tenía
que limpiar solo la pista, pero ese día ya no iba a hacer nada más. Me fui a
duchar, para quitarme todo el polvo de encima y del pelo. Niall dijo que me esperaría
en el escenario. Salí ya vestida con mi ropa y con mis cosas. Aun faltaba media
hora para que llegara Katy. Subí el escenario y vi a Niall sentado en medio de
él. Me acerqué a él y me senté delante de él.
-Tu: ueno dime qué hacéis aquí? Me dijeron que llegarías
dentro de tres días.
-Niall: y así era, pero al final los chicos decidieron venir
antes para ir de compras por New York. Y como no sabíamos que hacer hemos
venido a ver el estadio. Pero no sabíamos que habría alguien.
-Tu: ya me lo imagino y además es que desde aquí no se ve si
hay alguien arriba.
-Niall: ya.. lo siento de verdad- me dijo mirándome fijamente.
No dije nada. Me tumbé al suelo, retorciéndome un poco del
dolor. Estábamos en silencio. Notaba la mirada de Niall encima de mí. Sabía que
me estaba observando.
-Tu: deja de mirarme.- dije vergonzosa.
-Niall: es que no puedo evitarlo.
Me senté otra vez y le miré curiosa. Volvió el silencio
incomodo de antes. Él me sonreía mientras jugaba con el cordón de su zapato.
Parecía un niño pequeño haciendo eso, pero a mí me parecía adorable. Mi
teléfono empezó a sonar rompiendo el silencio.
-Tu: hi Katy!... si ya he terminado... en 5 minutos?...
perfecto, pues voy saliendo...hasta ahora, adiós.
Miré a Niall, que había entendido lo que pasaba con lo poco
que había dicho.
-Niall: te vas ya?
-Tu: si me vienen a buscar en 5 minutos.
Me levanté y le di la mano para ayudarle. Fuimos a fuera a
esperar a que llegara Katy. El silencio entre nosotros empezaba a ser normal.
El coche rojo se paro delante de nosotros.
-Tu: ueno me voy. Un placer haberte conocido. Ah y gracias por
ayudarme- dije mientras iba hacia el coche.
-Niall: mañana te veré aquí?
-Tu: si vienes si- sonreí y me metí dentro del coche.
Bajé la ventanilla para mirarle por última vez. Él se despedía
con la mano y yo le devolví el gesto. Me senté bien y suspiré.
-Katy: quien era ese? Me resulta familiar.
-Tu: el amor de mi vida y de muchas otras chicas.- dije
estando aun en mi mundo.
-Katy: quee?
-Tu: es Niall Horan, uno de los cantantes de One Direction.
-Katy: estos no son los que están en las paredes de Aby?
-Tu: si.
-Katy: les conoces?- negué con la cabeza- y que hacia el allí,
contigo?
-Tu: son los que actuaran aquí y vinieron para ver el estadio.
Pero se pusieron a jugar a béisbol y me dieron con la pelota porque no sabían
que estaba allí.
-Katy: otra vez te dan?
-Tu: si.- solté una carcajada.
-Katy: mañana les verás?- asentí- no le digas nada a Aby o se
volverá loca.
La miré riendo.
-Tu: no diré nada- suspiré otra vez.
-Katy: te gusta ese chico verdad?
Esa pregunta quedó sin respuesta. Llegamos y fui a tumbarme a
mi cama. Me dolía mucho la espalda. El teléfono empezó a sonar y escuché como
lo cogían. A mí me llegó un sms pero en ese instante no sabía donde tenía el
móvil así que ni me moví.
-Charlie: __(Tn) vamos a cenar. Vienes?
-Tu: ahora bajo. Dame 1 minuto.
Charlie se fue. Me senté a la cama haciendo una mueca de dolor.
-Tu: donde habré puesto el móvil?
Me levanté muy rápido y me mareé. Entonces vi mi móvil tirado
por el suelo al lado de mi bolso. Lo cogí para leer el mensaje.
“ guarra! Como te va todo? Te echo de menos. Cuando hablaremos?
Hay novedades? besos.”
Tenía que responderle pero no sabía si contarle que había
conocido a Niall o no, así que lo dejé para después y bajé a comer porque mis
tripas empezaban a rugir.
Durante la cena me dijeron que Aby se quedaba a dormir en casa
de unas amigas, me quedé aliviada, así no tendría tentaciones de contarle nada.
Al acabar de comer fui a fuera de sentarme en una tumbona pera pensar. Cogí el
móvil y volví a leer el mensaje.
-Tu: “ que si hay novedades? Pues claro que si. Llevo 8 días en
NY y el chico de la casa parece que intenta algo conmigo, y a mí sí me atrae
pero físicamente nada más. Y después he conocido a la persona más perfecta.
Espero verle mañana.”
Algo me saco de mis pensamientos. Miré a mi lado y le vi allí.
Mirándome como siempre.
-Tu: cuanto rato llevas aquí?
-Matt: no mucho. - Sonrió- que haces?
-Tu: pensar y esperar a que anochezca.
-Matt: quieres hacer unos tiros conmigo?
-Tu: hoy imposible no me puedo ni mover. Tengo la espalda
hecha añicos.
-Matt: quieres un masaje?
-Tu: sabes hacer?
-Matt: claro! Gírate.
Me giré, él se sentó encima
de mí y me subió un poco la camiseta. Empezó a masajearme. Lo hacía muy bien.
Demasiado para mi gusto, estabas ya casi en otro mundo.
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